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Educación, competitividad y Meta RD 2036: la transformación profunda que el país necesita

3/5/2026 / Acento

Radhamés Mejía

Una transformación profunda exige construir un sistema integrado de formación a lo largo de la vida, articulado con el Marco Nacional de Cualificaciones y con las demandas presentes y futuras del desarrollo nacional.

Las evaluaciones recientes, que dan cuenta del estado de la educación en el país, coinciden en afirmar que se ha avanzado en cobertura, inversión e infraestructura educativa, pero aún persisten desafíos profundos en lectura, matemáticas, ciencias, formación docente, gestión escolar, pertinencia curricular, educación secundaria, formación técnico-profesional, educación superior e investigación. Por eso, una transformación profunda no puede limitarse a ajustes administrativos. Debe tocar el núcleo pedagógico, institucional y cultural del sistema educativo.

En ese sentido, esa transformación debe tener como objetivo central que los estudiantes logren  los aprendizajes fundamentales que servirán de base para los aprendizajes subsiguientes. La evidencia internacional disponible muestra que ningún país puede aspirar a una economía del conocimiento si sus niños no aprenden a leer comprensivamente, a razonar matemáticamente, a expresarse con claridad, a formular preguntas, a comprender fenómenos científicos y a desarrollar el pensamiento crítico.

El segundo eje debe ser la transformación de la educación secundaria. Se hace imperativo que la secundaria dominicana deje de ser un nivel débil, disperso y poco conectado con los proyectos de vida de los jóvenes. La secundaria debe convertirse en una etapa de consolidación de competencias, orientación vocacional, ciudadanía democrática, cultura digital, pensamiento científico y preparación para trayectorias diversas: educación superior, formación técnico-profesional, emprendimiento o inserción laboral digna.

El tercer eje es la educación técnico-profesional. Los países que han logrado desarrollar sistemas educativos fuertemente articulados con sus sistemas productivos han partido de esfuerzos sostenidos para actualizar sus títulos técnicos,expandir los talleres que sirvan de base a una formación pertinente a las necesidades del mercado, y priorizar la formación en centros de trabajo, lo que busca conectar la escuela con el empleo y alinear la educación con las necesidades productivas y tecnológicas del mercado laboral.

El cuarto eje debe ser la articulación efectiva del sistema educativo. Este sistema debe desarrollar la capacidad de operar de manera coherente para responder a las necesidades del país. La República Dominicana no puede seguir funcionando con subsistemas que dialogan poco entre sí: educación preuniversitaria, educación superior, formación técnico-profesional, capacitación laboral, certificación de competencias y educación continua. Una transformación profunda exige construir un sistema integrado de formación a lo largo de la vida, articulado con el Marco Nacional de Cualificaciones y con las demandas presentes y futuras del desarrollo nacional.

El quinto eje es la educación superior. En el nuevo sistema educativo que desarrollemos, las universidades deben ocupar un lugar central en la Meta RD 2036. No basta con formar profesionales. Deben producir conocimiento, fortalecer la investigación, vincularse con los sectores productivos, contribuir a la innovación, formar talento avanzado y apoyar la solución de problemas nacionales.

El sexto eje estratégico es la profesión docente. Hay cierto consenso entre los especialistas, que nos indican que no hay transformación educativa profunda sin docentes mejor formados, acompañados, evaluados, reconocidos y profesionalmente empoderados.

El séptimo eje es la equidad. Un país  debe aspirar a desarrollar su competitividad con base en la equidad, no en la exclusión. Cada niño que no aprende, cada joven que abandona la escuela, cada estudiante pobre que recibe una educación de baja calidad, representan una pérdida humana, social y económica. La inclusión no es un adorno moral de la política educativa; es una condición para la productividad nacional. Un país que desperdicia talento no puede duplicar de forma sostenible su economía.

El octavo eje es la innovación y la inteligencia artificial. La OCDE sostiene, en este informe que hoy reseñamos y en otros, que la inteligencia artificial puede abrir una nueva ola de productividad, pero sus beneficios dependerán de las políticas públicas, de la infraestructura digital, de la capacidad de adopción tecnológica y, sobre todo, del nivel y la adaptabilidad de las capacidades humanas. 

Ministerio de Educación y UNICEF realizan encuentros con la sociedad civil para socializar avances del Programa CON BASE

2/5/2026 / Nota de Prensa del MINERD

El Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD), con el apoyo del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), inició una serie de encuentros para socializar los avances del Programa Construyendo la Base de los Aprendizajes (CON BASE), en sus primeros tres años de implementación, en el marco de la Política Nacional de Alfabetización Inicial en Edad Oportuna.

(...)

“Al día de hoy, el 100 % de las escuelas públicas de la República Dominicana implementan el programa CON BASE, tanto en centros regulares como en modalidades multigrado, utilizando sus guías, materiales y recursos didácticos para fortalecer la enseñanza y garantizar que todos los niños sean alfabetizados en la etapa oportuna”, afirmó Blanco.

Asimismo, destacó el uso de herramientas digitales como el aplicativo Acompaña, el cual permite registrar, mediante instrumentos tecnológicos, el proceso de acompañamiento en el aula. Explicó que, a través de esta plataforma, se recopila información sobre las estrategias pedagógicas aplicadas por los docentes y el progreso de los estudiantes en su proceso de aprendizaje.

“En este aplicativo recogemos todo lo que ocurre en el aula: cómo enseña el docente, qué estrategias implementa y cómo los estudiantes responden y avanzan en sus aprendizajes”, manifestó.

Abandono escolar en secundaria baja a 5.7 %, pero persisten retos estructurales

24/4/2026 / Diario Libre

La deserción escolar en la República Dominicana continúa encendiendo las alertas, ante un escenario que compromete el futuro de miles de jóvenes, advirtió la educadora María Teresa Cabrera, quien instó a las autoridades a implementar políticas públicas integrales que aborden las causas estructurales del abandono en las aulas.

"Es una situación trágica, porque todos sabemos lo que significa dejar los estudios en una población joven. ¿Qué horizonte de vida le queda?", expresó Cabrera, al insistir en la necesidad de que las autoridades identifiquen con precisión los factores que inciden en el abandono escolar.

En ese sentido, sostuvo que la respuesta debe ir más allá de medidas aisladas y enfocarse en políticas públicas integrales que atiendan las causas estructurales del problema. A su juicio, es fundamental fortalecer la articulación entre la familia, la escuela y la comunidad para garantizar la permanencia de los estudiantes en el sistema educativo.

Sus declaraciones se producen luego de que el pasado miércoles, Iniciativa Dominicana por una Educación de Calidad (IDEC) presentó el estudio "Discontinuidad en la educación secundaria en República Dominicana", el cual señala que, de 162,522 adolescentes estudiados a partir de 2017 y durante ocho años, 52,918 fueron clasificados como desertores (un 32 % del total).

En respuesta, el Ministerio de Educación (Minerd) aseguró que la tasa de abandono escolar en el nivel secundario se redujo de 6.3 % en el período 2020–2021 a 5.7 % en 2024–2025, evidenciando una mejora en la permanencia de los estudiantes dentro del sistema escolar.

La pasada presidenta de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) también subrayó el peso de los factores socioeconómicos y culturales, señalando que muchos jóvenes crecen en entornos donde modelos asociados a la "vida fácil" y actividades ilícitas proyectan una imagen de éxito. 

"No es casual que quien se dedica a la búsqueda de riqueza mal habida se convierta en ejemplo. La cultura de la impunidad ayuda a que eso tome fuerza en el horizonte de vida de muchos jóvenes", advirtió.

Ante esta realidad, Cabrera planteó que el Estado, junto a los medios de comunicación y la sociedad en general, debe promover valores distintos que incentiven proyectos de vida vinculados a la educación y al desarrollo personal.

Asimismo, destacó la importancia de hacer más pertinente la oferta educativa, de modo que los estudiantes perciban su utilidad real. "La formación tiene que visualizarse como algo importante para cambiar la vida, para insertarse en el mundo productivo y mejorar la calidad de vida", explicó.

Consideró clave que las políticas públicas también garanticen oportunidades de inserción laboral para los egresados, de forma que la educación no pierda valor frente a otras alternativas que, aunque ilegales, resultan más atractivas para algunos jóvenes.

Cabrera enfatizó que la educación tiene un impacto integral que trasciende lo laboral, al contribuir con la salud, la convivencia social, la comunicación y la toma de decisiones informadas en la vida cotidiana.

Finalmente, hizo un llamado a actuar con urgencia. "Lo que no puede hacerse es cruzarse de brazos. Es un problema serio que requiere respuestas rápidas y coordinadas", concluyó.

Entre las medidas adoptadas por el Minerd para evitar el abandono escolar se destaca el fortalecimiento de la educación técnico-profesional y de artes.

Asimismo, la puesta en marcha de programas como "Secundaria Avanza" y la campaña "Yo elijo aprender", orientados a mejorar la calidad, equidad y pertinencia del nivel secundario, así como a promover la reinserción de jóvenes y adultos que no han completado su formación.

Las acciones incluyen enfoques pedagógicos centrados en el aprendizaje activo, el impulso de proyectos de emprendimiento y acompañamiento mediante orientadores y psicólogos en las escuelas.

Del mismo modo, se han desarrollado sistemas de alerta temprana para identificar riesgos de abandono escolar, programas focalizados e iniciativas intersectoriales para atender factores socioeconómicos que inciden en la deserción.

Ministerio de Educación avanza en la reducción sostenida del abandono en Secundaria y refuerza políticas de permanencia escolar

24/4/2026 / Nota de Prensa del MINERD

El Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD) continúa avanzando en el fortalecimiento de la permanencia estudiantil en el nivel Secundario, con resultados que reflejan una mejora sostenida en los últimos años. 

La cartera educativa informó que la tasa de abandono escolar en el nivel Secundario pasó de 6,3% en 2020–2021 a 5,7% en 2024–2025, reflejando una evolución favorable del indicador y una mejora en la capacidad del sistema para sostener la permanencia de los estudiantes dentro del año escolar.

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En ese marco, se ha fortalecido la educación técnico-profesional y de artes, ampliando su cobertura y transformándose en una alternativa formativa que conecta la escuela con oportunidades reales de inserción laboral. 

En ese sentido, indicó que estas modalidades han demostrado una mayor capacidad de retención, al ofrecer a los estudiantes trayectorias más pertinentes y alineadas con sus intereses.

Igualmente, se ha puesto en marcha la iniciativa Secundaria Avanza, orientada a mejorar la calidad, equidad y pertinencia en el nivel Secundario, al tiempo que fortalece el ingreso, la permanencia y la reinserción de estudiantes entre 12 y 17 años. 

Además, se ha impulsado la campaña “Yo elijo aprender”,una iniciativa orientada a promover la inclusión educativa de personas jóvenes y adultas que no han completado su formación académica, con el objetivo de garantizar oportunidades de desarrollo personal, social y laboral en todo el territorio nacional.

Desde 2017, más de 52 mil adolescentes abandonaron la escuela secundaria en el país

23/4/2026 / Diario Libre

La deserción escolar en la educación secundaria continúa siendo uno de los principales desafíos del sistema educativo en la República Dominicana, con miles de adolescentes que abandonan las aulas cada año en medio de factores sociales, económicos y académicos que inciden directamente en su decisión.

Apoyándose en un enfoque metodológico mixto, que combina el uso de datos administrativos con entrevistas de profundidad y grupos focales, la Iniciativa Dominicana por una Educación de Calidad (IDEC) presentó ayer el estudio "Discontinuidad en la educación secundaria en República Dominicana", en el que se analiza las principales causas de la deserción escolar y sus características.

De un total de 162,522 adolescentes estudiados a partir de 2017 y durante ocho años, 52,918 fueron clasificados como desertores (un 32 % del total), de los cuales, 42,630 pertenecían a la modalidad general y 10,288 al programa de estudios para adultos (Prepara). 

Ministerio de Educación impulsa campaña “Yo elijo aprender” para ampliar acceso educativo de jóvenes y adultos

23/4/2026 / Nota de Prensa del MINERD

El Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD) lanzó la campaña institucional “Yo elijo aprender”, una iniciativa orientada a promover la inclusión educativa de personas jóvenes y adultas que no han completado su formación académica, con el objetivo de garantizar oportunidades de desarrollo personal, social y laboral en todo el territorio nacional.

La estrategia, enmarcada en el Subsistema de Educación de Personas Jóvenes y Adultas (EPJA), busca incentivar la reincorporación al sistema educativo de ciudadanos a partir de los 14 años en el nivel Primario y 17 años en el nivel Secundario, mediante una oferta flexible, inclusiva y adaptada a sus necesidades.

El MINERD destacó que esta modalidad educativa está respaldada por la Ley General de Educación 66-97 y normativas recientes como las ordenanzas 01-2024 y 03-2024, que regulan los niveles Primario y Secundario, respectivamente, con miras a asegurar una formación basada en competencias y ajustada a los contextos de vida de los participantes.

La campaña pone énfasis en el nivel Secundario, cuya duración es de cinco años, organizados en dos ciclos, y que ofrece horarios flexibles: nocturnos, sabatinos y dominicales, para facilitar el acceso de personas con responsabilidades laborales o familiares. Asimismo, incorpora materiales de autoestudio y acompañamiento docente para fortalecer el aprendizaje.

Entre los requisitos de ingreso se incluyen la certificación del nivel Primario aprobado, documentación personal básica y, en los casos que corresponda, procesos de convalidación de estudios, especialmente para quienes cursaron antes de la reforma educativa de 1993 o realizaron estudios en el extranjero.

De igual manera, el programa contempla el nivel Primario con una duración de cuatro años, dirigido a personas desde los 14 años, así como iniciativas de alfabetización para mayores de 15 años que no saben leer ni escribir, con énfasis en comunidades con mayores índices de analfabetismo.

Del control a la construcción de convivencia: rol del trabajador social en la escuela

19/4/2026 / Acento

Las mejores prácticas internacionales, promovidas por UNESCO y UNICEF, apuntan a un principio clave: la convivencia escolar no se logra con medidas aisladas ni respuestas reactivas, sino a través de un abordaje integral. Normas claras, formación docente, desarrollo socioemocional, participación familiar y sistemas de intervención efectivos forman un todo conectado. Dentro de este enfoque, el control tiene su papel, pero no debe ser el centro.

Curiosamente, el propio sistema educativo dominicano reconoce esta orientación en su marco normativo. Las normas de convivencia establecen principios como la disciplina positiva, la mediación y la solución pacífica de conflictos. Es decir, el diseño conceptual es correcto. Sin embargo, entre ese diseño y la capacidad real de implementarlo persiste una brecha significativa que no ha sido suficientemente abordada.

Es precisamente en esa brecha donde emerge una debilidad estructural que rara vez se nombra con claridad. Resulta paradójico que, siendo pioneros en la formación universitaria en Trabajo Social, no hayamos incorporado plenamente a estos profesionales como parte de la arquitectura básica del sistema educativo. Esta omisión no es menor. Es, en buena medida, parte del problema.

Ministerio de Educación avanza hacia la quinta etapa de Evaluación de Desempeño Docente con 77 % de avance en fase previa

11/4/2026 / 7 Días

El Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD) informó que avanza en la organización de la quinta etapa de la Evaluación de Desempeño Docente (EDD), tras alcanzar un 77 % de ejecución en la cuarta fase, lo que permite entrar a esta nueva etapa en condiciones favorables.

La información fue ofrecida durante una reunión de la Comisión Rectora, encabezada por el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, en la que se pasó balance al desarrollo del proceso y se validaron los preparativos logísticos, técnicos y operativos para la siguiente fase.

La cartera educativa destacó que los resultados de la cuarta etapa evidencian un ritmo sostenido de implementación, con avances de 81 % en la evaluación entre pares y 79 % en docentes acompañados, mientras que el componente de superiores inmediatos progresa conforme a su nivel de complejidad.

Sobre esta base, las autoridades informaron que el sistema está listo para la aplicación del Ejercicio de Rendimiento Profesional (ERP), correspondiente a la quinta etapa, que convocará a más de 115,000 docentes en todo el territorio nacional.

Para su ejecución, se han habilitado 123 centros sede, equipados con infraestructura tecnológica, conectividad garantizada y personal previamente capacitado, lo que permitirá desarrollar esta fase en un período estimado de cuatro a cinco días.

¿Por qué el sistema educativo dominicano no logra funcionar como tal?

5/4/2026 / Acento

Si algo comienza a perfilarse con claridad en el debate educativo dominicano, es que el problema no radica únicamente en definir hacia dónde queremos ir, sino en algo más fundamental: el sistema no funciona como tal. Es decir, aun cuando se formulan objetivos, se proponen reformas y se movilizan recursos, persiste una dificultad estructural para articular sus componentes en una lógica de funcionamiento integrada y consistente.

En otras palabras, no solo enfrentamos un problema de dirección. Enfrentamos también, y quizás, sobre todo, un problema de articulación del propio sistema.

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Cada vez más se consolida el consenso, entre los estudiosos de las reformas educativas, de que los sistemas educativos que logran transformaciones sostenidas no avanzan mediante iniciativas dispersas, sino a partir de marcos de acción coherentes e integrados. En ese marco, la articulación del cumplimiento efectivo de la ley, la profesionalización docente y una gobernanza institucional sólida constituyen un núcleo crítico del proceso, que debe complementarse con otros factores igualmente relevantes, como la pertinencia curricular, la capacidad de gestión en los niveles intermedios, la disponibilidad de información para facilitar decisiones informadas y oportunas, así como el compromiso social con la educación, para hacer posible una transformación profunda y sostenible.

En este artículo, sin desconocer la importancia de ese conjunto más amplio de condiciones, centraremos la atención en estas tres dimensiones por su carácter estructurante y su capacidad de incidir de manera decisiva en el funcionamiento del sistema.

Estas tres dimensiones no operan de manera independiente. Son interdependientes.

Cumplir con la ley es la primera dimensión de esta tríada. No se trata únicamente de contar con marcos normativos adecuados, que en nuestro país por lo general los tenemos, sino de garantizar su aplicación de manera consistente. Cuando las normas se incumplen, ya sea en aspectos relacionados con el calendario escolar, la evaluación del desempeño o los mecanismos de incentivos, lo que se debilita no es solo la gestión administrativa. Se erosiona la credibilidad del sistema. Un sistema en el que la norma es relativa no puede aspirar a la coherencia. Porque la coherencia requiere previsibilidad y la previsibilidad requiere reglas que se cumplen.

La segunda dimensión es la profesionalización docente. No hay un sistema educativo de calidad sin docentes que actúen como profesionales. Esto implica formación rigurosa, desarrollo continuo, capacidad de decisión profesional y mecanismos claros de evaluación y rendición de cuentas. Pero también implica condiciones institucionales que hagan posible ese ejercicio profesional. La profesionalización no puede construirse en un entorno en el que las reglas no se apliquen de manera consistente. Tampoco puede sostenerse si no existen expectativas claras de desempeño. Derechos y responsabilidades forman parte de una misma realidad profesional.

La tercera dimensión es la gobernanza del sistema. En este aspecto conviene hacer una precisión importante. La gobernanza no se reduce a la mera organización formal de las instituciones. Va mucho más allá. Se trata, fundamentalmente, de su capacidad, no solo de tomar decisiones coherentes, sino de ejecutarlas de manera efectiva y sostenerlas en el tiempo. Esto requiere que se tenga claridad en los roles, en sus mecanismos de coordinación entre instancias, y que se desarrolle un sistema de información confiable, así como una cultura institucional basada en la responsabilidad. Sin gobernanza efectiva, la ley no se cumple. Sin docentes profesionalizados, la gobernanza no se implementa. Y sin el cumplimiento de la ley, ambos pilares se debilitan. Esta interdependencia es clave.

Estas reflexiones resultan especialmente pertinentes en el momento actual, en el que ya no se habla simplemente de reformar el sistema educativo, sino de transformarlo. Plantear una transformación implica ir más allá de ajustes parciales o de reformas simplificadas. Supone, desde el inicio, concebir el sistema como una estructura integrada, en la que estos componentes se articulan y se refuerzan mutuamente.

Sin embargo, esta coherencia sistémica plantea una exigencia adicional que no siempre se explicita, pero resulta decisiva: solo tiene sentido si responde a un propósito formativo claro. Es decir, a un modelo educativo que le dé dirección al conjunto.

De lo contrario, el sistema puede ordenarse mejor, pero no necesariamente educar mejor. Puede volverse más eficiente en su funcionamiento, pero no más pertinente en sus resultados. Puede cumplir con mayor rigor, pero sin claridad sobre qué tipo de formación está produciendo. Este punto es esencial. Porque introduce un límite importante a la idea de coherencia. La coherencia no es un fin en sí mismo. Es un medio.

Un medio para que el sistema funcione con un propósito. Sin ese propósito, la coherencia corre el riesgo de convertirse en una forma de orden sin dirección.

En ese contexto, uno de los problemas del debate educativo actual es que, en muchos casos, se discuten los componentes del sistema sin una referencia explícita al modelo educativo que debería orientarlos. Se habla de evaluación sin discutir qué tipo de aprendizaje se quiere promover. Se habla de formación docente sin precisar qué significa enseñar en el contexto actual. Se habla de gobernanza sin vincularla con los fines formativos del sistema. Esto no invalida las propuestas. Pero limita su alcance.

Porque, en ausencia de un marco que articule estas dimensiones, cada intervención tiende a responder a su propia lógica. Y el sistema, en lugar de integrarse, se fragmenta.

Superar esta situación implica un cambio de enfoque.

Implica reconocer que la transformación educativa no consiste únicamente en mejorar cada componente por separado, sino en lograr que todos operen de manera articulada en función de un propósito común.

Implica también abandonar la lógica reactiva que ha caracterizado muchas de las intervenciones en el sistema. Los problemas de incumplimiento normativo, por ejemplo, no pueden seguir tratándose como casos aislados. Son síntomas de una debilidad estructural que requiere respuestas igualmente estructurales.

Y, sobre todo, implica asumir que la coherencia no se decreta. Se construye.

Se construye alineando decisiones, prácticas, incentivos y capacidades institucionales. Se construye generando condiciones para que lo que se define a nivel de política pueda sostenerse en la práctica. Se construye fortaleciendo la relación entre las distintas partes del sistema.

La República Dominicana dispone hoy de condiciones que pueden favorecer ese proceso. Existe una mayor inversión en educación. Hay una acumulación significativa de experiencias de reforma. Se cuenta con más información que en el pasado. Y quizás lo más importante, hay una creciente conciencia de la necesidad de cambios profundos.

El desafío es aprovechar esas condiciones para construir un sistema que funcione de manera coherente.

Eso implica tomar decisiones que, en muchos casos, no son visibles a corto plazo. Implica fortalecer capacidades institucionales. Implica sostener políticas más allá de los ciclos políticos. Implica priorizar la consistencia por encima de la inmediatez.

Pero es precisamente ese tipo de decisiones el que permite pasar de la reforma a la transformación.

Porque en educación las transformaciones reales no se producen cuando todo cambia al mismo tiempo, sino cuando lo que cambia comienza a operar de manera distinta. Y eso solo ocurre cuando el sistema logra, finalmente, funcionar como tal. Ese es el desafío. Pero también es, si se asume con la profundidad que requiere, la oportunidad más importante que hoy tiene el país.

Ministerio de Educación reporta 63 % de avance en la cuarta etapa de la Evaluación de Desempeño Docente 2025-2026

31/3/2026 / Nota de Prensa del MINERD

El Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD) informó que la cuarta etapa de la Evaluación de Desempeño Docente (EDD) 2025-2026, correspondiente a la Evaluación de Diversos Actores (EDA), registra un 63 % de avance a diez días de su inicio, lo que evidencia una alta participación de la comunidad educativa a nivel nacional.

Esta etapa, iniciada el 16 de marzo, constituye un componente clave del proceso evaluativo al integrar una mirada amplia y estructurada sobre el desempeño docente. 

El Ministerio explicó que la EDA se desarrolla en tres direcciones complementarias.  La evaluación descendente, realizada por el superior inmediato, permite valorar la práctica docente desde la gestión institucional. La evaluación ascendente, que recoge la percepción de los docentes supervisados, acompañados y asistidos, quienes aportan evidencias desde su experiencia directa con el servicio educativo recibido. A su vez, la evaluación horizontal, que involucra a pares o colegas, quienes analizan el desempeño desde una perspectiva profesional compartida.

Esta etapa está dirigida a 115,553 docentes en todo el país. Hasta la fecha, 63% ha completado sus evaluaciones, lo que refleja un progreso significativo en el cumplimiento del cronograma establecido.

Formación técnica para la empleabilidad, eje clave para el desarrollo resaltado por el presidente Luis Abinader en la OCDE

26/3/2026 / Nota de Prensa del MINERD

Durante su intervención ante el Centro de Desarrollo de la OCDE, Abinader subrayó que la formación de capital humano es uno de los tres ejes fundamentales de la estrategia “Meta 2036”, junto con la productividad y el fortalecimiento institucional.
El mandatario destacó que el Gobierno impulsa desde el Ministerio de Educación una reforma del sistema preuniversitario orientada a fortalecer la educación técnica, ampliar las competencias en ciencia y tecnología y alinear la formación con las necesidades del mercado laboral, con el objetivo de preparar a la población para la economía del conocimiento.
Asimismo, explicó que el programa acordado con la OCDE incorpora un componente educativo que contempla la regionalización de las pruebas PISA, la expansión del enfoque STEM y la participación en el programa PIAAC para la evaluación de competencias de adultos.

Estudiantes de escuelas públicas dejan de depender de centros privados para aprender inglés

22/3/2026 / Diario Libre

El programa English for a Better Life se implementa mediante la plataforma de aprendizaje de la empresa Education First (EF), que combina herramientas tecnológicas con metodologías de enseñanza diseñadas para permitir un aprendizaje flexible y adaptado al ritmo de cada estudiante.

Las memorias de ejecuciones del Ministerio de Educación, presentadas por el presidente Luis Abinader, establecen que el despliegue del programa ha permitido que 209,397 estudiantes de 471 centros educativos distribuidos en las 18 regionales de Educación reciban una cuenta de correo institucional y un usuario en la plataforma de aprendizaje de inglés.

Como parte del proceso, el documento detalla que 68,568 estudiantes completaron pruebas de nivel en la plataforma, lo que permitió medir su dominio del idioma y servirá como base para expandir el uso del sistema durante el año escolar 2025-2026.

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